sábado, 16 de octubre de 2010
Publicado por Laneres @ 8:53  | Opinión
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Corren malos tiempos para todos (o para muchos) que si la crisis, que si el desempleo, que si una rebaja de sueldo del 5% a los funcionarios, congelación salarial en muchas empresas, quiebras en otras, los autónomos asfixiados,..., en fin, para qué seguir si el tema es conocido por todas.

No obstante, los bares y cervecerías siguen llenos (afortunadamente), las agencias de viajes (menos Marsans, claro) no paran, los cruceros van completos (cierto que son internacionales, pero van llenos), los estadios de futbol se llenan,...

Así que crisis sí, y necesidad también (haberla, la hay) -pero menos-; o por lo menos, no para todos por igual -o es que la gente se resiste (o nos resistimos) a cambiar el tren de vida en que nos habíamos montado-.

Los que peor están son los empleados de la construcción, los mismos que antes -sin ningún tipo de estudio o casi formación- estaban ganando bastante más sueldo que por ejemplo los licenciados universitarios. Lamentablemente ahora se ven en una situación muy delicada, entre otras cosas, porque acostumbrarse a un buen sueldo es fácil pero al revés no tanto.

Mientras todo fue bien, nadie se planteó si eso era lógico o no, ni si eso podría durar siempre; Pocos se plantearon la necesidad de ahorrar por si venían tiempo peores. Aquello que decían las abuelas de antes de "ahorrar porque no se sabe lo que puede pasar" cayó en el más absoluto de los olvidos.

Si mi abuela viviera me diría: "Ahora, todos a pedir por Dios, pero cuando tuvieron no se acordaron de guardar".

Según yo lo veo, lo peor de la crisis no es el desempleo y la situación por la que pasamos, sino que es la negativa a admitir que las cosas pueden no volver a ser igual que lo fueron. Que el nivel de vida en el que nos habíamos subido no lo vamos a volver a disfrutar en bastante tiempo, y eso duele.

Ahora hay que restringir y eso cuesta. Hay que volver a aprovechar, a mirar por las cosas, la ropa, la comida, los libros,...los gastos... y nos parece "casi deshonroso" tener que hacerlo. Nuestros hijos están acostumbrados a pedir sin miramientos y nosotras no hemos tenido que decir que no "porque se podía". Y nos cuesta, claro que nos cuesta. Y no queremos que  esto sea de otro modo distinto al que fue. Y sin embargo, deberíamos considerarlo.

Yo ya lo considero, prefiero hacerlo y tomar las medidas oportunas. ¿Que luego queda en nada, pasa la crisis y todo vuelve a ser como antes? pues genial, ¿que no?, pues yo ya estoy en la faena de adaptarme a la nueva situación, que negarla no la va a arreglar.

Y me vuelvo a acordar de las abuelas, esas mujeres que vivieron aquella época tan fea y penosa que les tocó -mujeres de aquella época y en aquella época- o sea, un cero a la izquierda y en un momento pésimo de la história . Y les rindo mi  sincero homenaje y mi reconocimiento, porque ellas no tuvieron ayuda de nadie y sacaron adelante a sus hijos y levantaron el país con unas circunstancias que no tienen nada que ver con las actuales. Nosotras no tenemos que hacer frente a nada en comparación con ellas.

Se reirían de nosotras y de "la crisis" por milindres y casi seguro que dirían también: "Es que has vivido con mucha ligereza y despreocupación. Y ahora que no hay, ¿qué?. Tienes lo que te mereces".

Ésta es una idea incómoda pero -precisamente por eso- creo que cierta. 

Saludos

                           

     PD: Este ártículo fue escrito antes del estreno de la nueva película "Walt Street2". Sin entrar en detalles por si aun no la habéis visto, la actitud de la madre del protagonista, que se resiste a  bajarse de la vida cómoda y ostentosa en que estaba montada, apostilla mi idea sobre esta crisis.

 

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Tags: Crisis, Abuelas, Opinión

Comentarios
Publicado por Invitado
martes, 19 de octubre de 2010 | 9:47

Me parece muy acertado el artículo.

 

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