Y a propósito de acciones (existan o no opciones sobre ellas):
Si compro acciones de una empresa por el motivo que sea, procuro que ese motivo justifique el que yo exponga mi dinero con ella. Los motivos pueden se varios, pero francamente, ni me miro más de lo preciso los estados financieros, ni me condiciona una gráfica.
En resumen: la compro y al precio x. La compro con la esperanza de venderla en el futuro a precio superior -obviamente-, precio que puede un % o una cantidad fija. (Os recuerdo que se trata de vivir de esto sacándole dinero a las operaciones). Así que las compro al precio que me parece bueno, que puede ser el de hoy y espero a ver qué pasa.
Si sube : genial
Si no sube, pues espero a que baje para comprar más.
Contra toda regla generalmente admitida, yo no tengo ningún problema emocional con el hecho de comprar una acción con un 5-10% de rebaja sobre el precio al que entré por primera vez: Si antes era buena, ahora lo es igual y más barata. Tampoco tengo ningún problema emocional en repetir la faena varias veces.
Claro que, para esta eventualidad es necesario tener dinero esperando, reservado o presupuestado. También es necesario saber que se quiere hacer lo que se hace.
(Os recuerdo, que previamente había elegido el valor a conciencia).
La verdad es que no entiendo el espanto y el revuelo del día del "Crash Flash" yo hice unos negocios estupendos (y eso que andabamos de hospitales).
En fin, habrá que esperar tiempo hasta que pase otra gozada de esas.(1)
También es necesario tener determinado de antemano cuándo hay que vender lo comprado. Eso de: "vender cuando deje de subir", es un concepto que yo no capto con facilidad así que, me adapto a mi torpeza y decido que para cada entrada hay un precio de salida, y con cada salida, libero dinero para volver a entrar.
¡A mí me parece muy simple!
Saludos
(1) Claro que, asegurarme las ganancias en el caso de los índices, me costó una pasta gansa que redujo mis beneficios, pero aun así la rentabilidad fue brutal. ¡que gusto!
Soy de las que prefiere asegurar beneficios en casos así: "Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita".
Me alegro que estemos de acuerdo.
En el caso de las acciones, a mí me gusta que el margen sea más amplio que 50 por aquello de los gastos.
La ventaja es que las acciones no tienen vencimientos y se cobran los dividendos. Obviamente no producen la rentabilidad de un producto apalancado, pero tampoco tiene sus inconvenientes.
¡Uf! Últimamente me estoy llevando una de golpes de "pensamiento independiente" tremendos.
Siempre se ha dicho que NO SE DEBE PIRAMIDAR y ahí apareces tú y haces lo contrario. Mi pregunta va referida pues, a dos aspectos:
¿Qué criterios utilizas para elegir el valor que vas a comprar?
¿Cuánto tiempo eres capaz de mantener un valor hasta que vuelva a subir por encima de tu precio de compra?
Gracias por tus respuestas, Laneres.
Hola Sergy.
Te contesto brevemente:
- sobre los criterios para elegir un valor, pues sencillamente que a mí me guste, pero claro elijo siempre aquellos que sean buenos, suficientemente líquidos y que den dividendos.
- sobre lo que puedo aguantar, je, eso depende del dinero que tenga y de cómo se comporte el valor. Pero a mí no me pesa tenerlos en cartera mucho tiempo (si es eso a lo que te refieres). Para eso les exijo que, de por sí, ya sean rentables via dividendos, por si las moscas.
Saludos.