Muchos de los interesados en este mundillo de la bolsa de forma activa, se preocupan por elegir dónde entrar e incluso determinar el momento propicio de hacerlo. Por supuesto, esto es prioritario y fundamental. No obstante, esta tarea parece acabar en el mismo momento en que les entra la orden o las órdenes. Se invierte o compromete el capital- de golpe o por partes- (como si quemase en las manos) y se espera a que el activo suba (o baje, según el caso).
Si todo sale según lo previsto, no pasa nada, pero si la cosa se tuerce ya es distinto…
La Bolsa abre todos los días y como se está pendiente del mercado, con el tiempo, vemos buenas ocasiones de entrada (-diríase que se acumulan-) a las que no podemos acceder porque estamos sin disponible. Y esto, para las personas que vivimos el mercado de forma activa, es penoso.
Se tiene tendencia a comprometer todo el dinero que tenemos para así sacarle una rentabilidad, por aquello de que "el dinero hay que moverlo", o que "el dinero en el banco no hace nada", lo cual es cierto. Sin embargo, este punto de vista está suponiendo que tener dinero disponible, en liquidez, es no rentabilizarlo y no es así.
Yo lo considero de otra manera: entiendo que el dinero que se tiene sin comprometer es para poder sacarle una mayor rentabilidad, ya que nos permite aprovechar las buenas ocasiones que se producen, en especial, en situaciones de mercados volátiles (por no decir episodios de pánicos) como el actual. Los movimientos bruscos son una fuente inagotable de buenas ocasiones si se sabe lo que se quiere hacer y se tiene dinero para ello.
Evidentemente, siempre se puede llegar al un punto en que, o te quedas sin dinero, o no operas por no amarrarlo, pero ese momento se puede dilatar muchísimo en el tiempo si se tiene una estrategia bien pensada.
Saludos.
